Biblioteca Popular José A. Guisasola

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Ana María Shua y Paloma Fabrykant



Filiberta Barrabasa,
una bruja un poco extraña,
convertía a las personas
en temibles alimañas.

A Pepe el rubio, un vecino,
lo convirtió en mono albino.
A Pedro, que era chiquito,
le tocó ser un mosquito.
Transformó a una niña hermosa
en una horrible babosa
y al horrible de mi hermano
en un hermoso gusano.

En su mansión encantada
con la cabeza en la almohada
Filiberta Barrabasa
soñaba barrabasadas.
Los chicos atacamos a la bruja
con dos armas: un espejo y una aguja.

Una niña llamada Carola
la pinchó con su aguja en la cola.
La bruja lanzó un fuerte grito
se entreabrieron sus ojos malditos,
y nos quiso encantar con un hechizo:
“Que se conviertan todos en erizos”.

Por suerte, los dos chicos más forzudos
sostenían nuestro espejo como escudo.
El hechizo rebotó contra el espejo
y la bruja se hechizó con su reflejo.

Por favor, no pregunten por mi bruja.
De la pobre nadie sabe qué se hizo.
Sólo sé que si se sacan bien las púas,
¡qué delicia es el guiso de erizo!



Poesía para chicos. Antología. Varios Autores. Alfaguara infantil, 2003
Ilustraciones: Sara Sedran. Serie: Morada (desde 8 años)

Una antología con una gran selección de poesía infantil, que incluye romances, canciones, fábulas, nanas y por sobre todo, a los mejores autores. Personajes insólitos, situaciones cotidianas y otros temas interesantes se combinan con el ritmo, el movimiento y el placer estético que brinda el lenguaje poético. Los lectores encontrarán en este libro un motivo para disfrutar y jugar con las palabras y, a la vez, para enriquecer sus experiencias, su lenguaje y su sensibilidad.

Visto y leído en:
Poesía para chicos. Antología. Varios Autores. Alfaguara Infantil
Lectoaperitivos
http://lectoaperitivos.com/lectopocimas-de-bruja-contra-los-miedos/
De las autoras de Las cosas que odio y otras exageraciones.
Ana María Shua y Paloma Fabrykant.
Ilustraciones: Gabriela Burin




Un trabajo de verdad


No quiero ser cocinero
ni doctor ni economista
ni informático ni artista
ni bombero.

Lo que quiero es conseguir
un trabajo de verdad:
quiero ser paseador de dragones
en mi ciudad.

Iría a buscar primero
al dragón amarillo,
el de los dientes verdes
con mucho brillo.

Al dragón más peleador
lo buscaría al final
para que no me quemara
a los demás.

Y al que fuera peligroso
le pediría a su dueño
que le pusiera un bozal
de amianto negro.

Al dragoncito más chico
lo llevaría en mis brazos,
se quedaría dormido
a los diez pasos.

A la gente le daría
un poquito de miedo,
iríamos por las calles
echando fuego.

Y cuando abrieran sus alas
para emprender el vuelo,
me llevarían con ellos
por el cielo.

Yo no sé si esa carrera
se estudia en la facultad.
¡Ser paseador de dragones
es genial!





Cuatro o cinco horitas más


Quisiera tener más tiempo,
cuatro o cinco horitas más:
un par para ver la tele
dos o tres para jugar.

Cuando vuelvo de la escuela,
las tareas me reclaman,
mamá prepara la cena
y al rato voy a la cama.

Por semana juego al fútbol
unas tres o cuatro veces,
varias horas les dedico
a mis cómics de los X-men.

Es que la vida de hoy
resulta muy estresante,
entre pruebas y trabajos
ya no hay recreo que alcance.

Los adultos creen que ellos
son los que más lo padecen
pero los chicos vivimos
apurados muchas veces.

Están las clases de inglés,
el ensayo de la obra,
que el torneo de verano…
Y ni hablar si tenés novia.

Por eso yo no pido
para esta Navidad
golosinas ni juguetes:
¡solo cuatro horitas más!




Las cosas que quiero
Autoras: Ana María Shua, Paloma Fabrykant
Ilustraciones: Gabriela Burin
Editorial: loqueleo - SANTILLANA
Medidas: 13,5 x 20
Formato: Rústica
Páginas (número): 64 págs.
Soporte: Papel
Edad: +10
Colección: Serie Naranja
Género: Poesía
Temática: Fantasía


En este libro, poemas divertidos y profundos nos invitan a descubrir y preguntarnos por lo que más queremos en el mundo. Pasear dragones, cuidar plantas dientudas, lluvias de caramelos, volar en bici, una Luna tan luminosa como el Sol. Los chicos desean a lo grande.

Poemas que imaginan deseos insólitos, reales, disparatados.


© Ediciones Santillana S. A. 2019
www.loqueleo.com/ar
https://www.loqueleo.com/ar/libro/las-cosas-que-quiero




Paloma Fabrykant y Ana María Shua, escritoras. Una vocación compartida.
Fotografía: ©Fernando de la Orden.
En: NOTICIAS CLARÍN > SUPLEMENTOS - 09/10/2010

https://www.clarin.com/mujer/Paloma-Fabrykant-Ana-Maria-Shua_0_BJ4DE-havQg.html



Ana María Shua, con la colaboración de Paloma Fabrykant
Ilustraciones de O’Kif-MG. Ediciones Santillana S.A.



LAS COSAS QUE ODIO

Odio que me acaricien la cabeza
y que me escriban mal el apellido.
Odio toda la fruta excepto las cerezas.
Odio a los árboles porque tienen arañas
y a las películas dobladas en España.
Odio que nos visite gente extraña
porque me obligan a poner la mesa.
Y también odio que nos visiten conocidos
porque saben cómo se escribe mi apellido,
pero siempre me acarician la cabeza.






MASCOTAS

Odio que no me dejen
tener mascotas.
No pretendo jirafas
no pido focas,
solo quiero un amigo
con quien jugar,
peludo y calentito
para abrazar,
y no esos tontos peces
para mirar.

Y como en casa no entran
perros ni gatos
porque mamá me dice
que dan trabajo
me fui solo a la feria,
(la de animales)
y compré tres mascotas
esta mañana
que tengo aquí escondidas
bajo la cama.

Son grandes y peludos y lustrosos,
hacen piruetas y son cariñosos,
son buenos, obedientes y educados
mis tres microbios domesticados.






AYUDANDO AL DOCTOR

Yo quisiera, doctor,
pero no puedo
mostrarle mi garganta.
Hay cavernas rosadas,
hay un mar de saliva que navegan
siete barcos piratas.
Si yo bajo la lengua, doctor,
los valientes marinos naufragan.
Usted, que es tan amable,
no va a querer hacerse responsable
de que yo me los trague.

Tampoco es posible por ahora
que me apriete muy fuerte la barriga.
Yo sé que a usted le gusta,
para eso estudió medicina,
para apretar la panza de los niños
mientras les sonríe con cariño.
Sucede que tengo un ser extraterrestre
paseando por mis pobres intestinos.
Si lo aprieta en el lugar equivocado
se transforma en un bicho con colmillos,
me roe por dentro, se escapa de mí
y se le mete a usted por la nariz.

Con el mismo termómetro, doctor,
debería tener más cuidado.
Si me pone el huevito de mercurio
a empollar bajo el brazo
van a nacer termometritos nuevos.
Son hambrientos, rebeldes y pequeños
¿ya pensó con qué va a alimentarlos?

Doctor, usted corre peligro:
yo quisiera ayudarlo
pero si usted insiste en revisarme
no voy a poder salvarlo.





Las cosas que odio y otras exageraciones
Ana María Shua
Ilustraciones: O’Kif-MG
Cantidad de páginas: 72
Formato: 20 x 13,5 cm
Serie: Naranja

loqueleo - SANTILLANA

En este libro, la autora presenta 27 poemas sobre el mundo de los niños y les da voz con humor e inteligencia. El libro se divide en dos partes: Las cosas que odio y Los exagerados. La primera parte trata de las cosas que desagradan a los niños, desde tomar un baño hasta cortarse el pelo, visitar al dentista o que les pellizquen las mejillas. En la segunda parte se presenta una galería de personajes estrafalarios a quienes les ocurren cosas extraordinarias e inverosímiles, como dar la vuelta al mundo a causa de un fuerte resbalón, o la historia de una niña que pierde las orejas por olvidadiza. Los niños se identificarán de inmediato con las situaciones y los personajes del libro. Los poemas dan voz a lo que generalmente nos enseñan a callar y, al mismo tiempo, brindan una oportunidad de expresar las emociones más recónditas.
Un libro para hablar con los niños sobre las emociones, pero también de sus derechos y obligaciones y, sobre todo, para aproximarse a la poesía de manera distinta.


ÍNDICE:

LAS COSAS QUE ODIO. Pág. 7

Las cosas que odio. Pág. 9
Mascotas. Pág. 11
Ayudando al doctor. Pág. 13
Me encantan los dentistas. Pág. 15
Odio especial, sólo de lunes a viernes. Pág. 17
La mejor de las horas posibles. Pág. 19
Yo odio bañarme, ¿y usted? Pág. 21
Los valientes también odian. Pág. 23
Por amor a mi pelo todo mío. Pág. 25
Pero los payasos, ¡no! Pág. 27
¡Si es por ellos que te pido! Pág. 29
Los regalos. Pág. 31
Odio lastimarme las rodillas. Pág. 33
Odio viajar en auto. Pág. 35
Todos los no. Pág. 37
Ordenar los juguetes. Pág. 39
Odio la ropa nueva. Pág. 41
Días de todo mal. Pág. 43

LOS EXAGERADOS. Pág. 45

La pequeña Analía García. Pág. 47
La niña olvidadiza. Pág. 49
El extraño caso de Marcelo. Pág. 51
La historia de Gustavo Filipelli. Pág. 53
El coleccionista. Pág. 55
La vida aburrida de Josefa López. Pág. 57
El budín de Heriberto Padín. Pág. 59
Paula y las luces. Pág. 61
A Juan le gustaba la fruta. Pág. 63

Biografía de la autora. Pág. 65


Visto y leído en:

loqueleo, SANTILLANA
http://www.loqueleo.com/ar/libro/las-cosas-que-odio
Crecer en poesía, Piedra libre, inicial y primer ciclo primaria
http://planlectura.educ.ar/wp-content/uploads/2016/01/Crecer-en-poes%C3%ADa-Piedra-libre-inicial-y-primer-ciclo-primaria.pdf
DOKUMEN.TIPS
https://dokumen.tips/documents/ana-maria-shua-las-cosas-que-odio-y-otras-exageraciones.html
(DOKUMEN es una plataforma pensada para crear una comunidad donde los miembros compartan documentos y conocimientos en línea. Pueden incrustar fácilmente documentos, deslizarse en el sitio web o compartir en sitios de redes sociales como Facebook, Twitter, LinkdIn.)



(Poesías extraídas, con autorización de la autora y editores, del libro Las cosas que odio - Buenos Aires, Editorial Alfaguara, 1998. Colección Infantil)



LAS COSAS QUE ODIO



Me encantan los dentistas

Yo tengo una amiga con más dientes
de los que usa la mayoría de la gente.

Tenemos muchas cosas en común:
nos gusta la ensalada con atún,
los domingos canjeamos revistas,
y a las dos nos encantan los dentistas.

Mi amiga es tan prolija y obediente
que jamás se comería un caramelo
por cuidar de sus muelas y sus dientes.
En su vida probó una golosina
porque sabe que el azúcar es dañina.
Y siempre se limpia con hilo dental
para que nada le vaya a hacer mal.

Pero a veces su mamá la reta un poco:
"Diana Laura, perdoname que insista:
aunque luego te cepilles bien a fondo,
no está bien que te comas al dentista.
¿Por qué no te portás como tu amiga,
que es ejemplo de buena educación?
Aunque vea un odontólogo sabroso
se conforma con darle un mordiscón".

Ilustración: O´Kif (Alejandro O´Keeffe)






Odio viajar en auto

Viajar en auto es bobo,
no es nada divertido,
y de tan aburrido
es casi parecido
a no poder dormir:
¡yo quiero haber llegado
pero no quiero ir!
No quiero contar autos
como ovejitas blancas
que saltan una cerca,
que pasan, que pasamos
que van para otro lado,
no quiero ver las torres
de la electricidad
volando tan veloces
que no alcanzo a contar.
Y mi hermanito llora,
papá siempre se enoja,
mamá nos grita basta,
y siento olor a nafta
y quiero irme a mi casa.

Si miro a la distancia
parece que la ruta
está toda mojada.
Mamá dice "Qué lindo,
eso es un espejismo".
A mí me da lo mismo:
ni me parece lindo
ni me parece bello
para ver espejismos
en vez de andar en auto
prefiero ir en camello.




LOS EXAGERADOS



La pequeña Analía García

La pequeña Analía García,
caminando distraída, sin pensar,
pisó un chicle por Pampa y la vía
y ya nunca se pudo despegar.
Pasaron las horas y los días.
Sus padres le llevaban de comer.
Pasaron las semanas y los meses.
Analía empezaba a crecer.
Terminó la primaria en calle.
Las maestras la ayudaban a estudiar.
Analía era linda y los muchachos
le decían piropos al pasar.
Tuvo un novio que allí la visitaba.
Se casó, pero no se despegaba.
Pasaron los meses y los años:
Analía empezaba a envejecer.
Andaría por los ochenta y pico,
cuando un nieto fue a verla con su hijo,
y el bisnieto, simpático, le dijo
después de mirarla un largo rato:
"Si querías despegarte, bisabuela,
¿por qué no te sacaste los zapatos?"

loqueleo - SANTILLANA




El extraño caso de Marcelo


A Marcelo, hasta la edad de siete años,
no le había pasado nada extraño.
Pero un día hubo un hecho estrafalario:
Marcelito decidió ser un canario.
La mamá andaba bastante preocupada:
su hijo comía mijo y aleteaba.
Imitando a una paloma de la plaza
aprendió a revolotear a lo torcaza.
Se volvió por el aire hasta su casa
y aterrizó tranquilo en la terraza.
Se hizo amigo del loro de su tía
y conversan entre ellos todo el día.
Como ya no le gusta más su cama,
ahora duerme parado en una rama.
Los vecinos llamaron a los diarios
por el caso del niño canario.
Un gato fue a atacarlo, equivocado,
y Marcelo lo hizo en estofado.
Decían por la tele al poco rato:
¡Canario gigantesco come gato!



Ilustración: Pablo Bernasconi




Visto y leído en:
loqueleo - SANTILLANA
http://www.loqueleo.com/ar/libro/las-cosas-que-odio
Revista IMAGINARIA
http://www.imaginaria.com.ar/03/1/shua6.htm
Imaginaria es una revista online sobre literatura infantil y juvenil, de aparición quincenal. Está dirigida a docentes, padres, bibliotecarios, escritores, ilustradores, especialistas, y a toda persona relacionada con los niños y la lectura. Originada en Buenos Aires, Argentina, se publica desde junio de 1999.

Animales rimados y no tanto. Poesías para chicos. Programa Libros y Casas. Ministerio de Cultura Argentina. 2007
https://librosycasas.cultura.gob.ar/libros/animales-rimados-y-no-tanto-2/
https://www.cultura.gob.ar/noticias/ya-se-encuentra-en-linea-la-biblioteca-digital-libros-y-casas/
"Argentina crece leyendo"


Selección y curaduría: Analía Alvado

Proyecto asociado a «Garabatos»

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